martes, 13 de agosto de 2013

Casi un año.

Publicado por Unknown en 22:20 0 comentarios
Tienes 10 meses y cuatro dientes, dos muy grandes en tu encía de abajo, juntitos, y dos más en la encía de arriba que son tus colmillos y que cómo nos han dado lata y molestias.
Eres sorprendente. Ahora comes todo con las manos, ya no quieres que te dé nada con cuchara, a veces sí aceptas que yo te dé, pero en general prefieres estar todo batido. Eso no está mal, estás aprendiendo y además eso nos permite, a tu papi y a mí, un poco de tiempo para comer.
Te veo y a veces no lo creo. Has crecido tanto y eres tan inteligente. Señalas con el dedo a dónde quieres ir o quien quieres que te cargue, protestas si te alejamos de algo que te divierte o si te quito el libro que te estás comiendo. Es decir, eliges. Todavía no eliges la ropa que te pones, aunque al paso que vamos, no creo que falte mucho.
Hablas y hablas. De pronto te arrancas con unos soliloquios en los cuales ya se te entienden algunas palabras como aquí, mamá, papá, veo, gracias. Hace unos días, te enojaste con una policía de tránsito que sonó su silbato muy cerca de nosotros, estabas en silencio, pero oíste el ruido y te aventaste a decirle quién sabe cuánta cosa. Bien hecho.
Todos los días es una aventura contigo, desde que dejes ponerte el pañal, hasta que permitas que descansemos un poco los brazos, porque quieres abrazos y más abrazos. Pero, no sólo eres aventura por las dificultades, sino también por todas las cosas hermosas que haces, eres todo sonrisas y gritos. Sí, gritos, bastó con que te enseñara una vez, para que ahora te emociones y grites y luego te rías de tu propio grito.
Ay hijo, eres maravilloso. Por eso no puedo dejar de besarte. Sabes, eres lo mejor del día. Ahora duermes a mi lado, es la única manera que puedo escribir sin que tus manitas me borren lo que escribo, porque tu curiosidad es tanta. Sí, lo escribo y recuerdo tus ojitos buscando todo, qué es, por qué se mueve, qué dijo. Todo, porque todo quieres aprender.
Es cuando pienso cómo voy a hacer para que estás cosas que ahora tienes, no las pierdas. Deseo que la curiosidad, la persistencia, la alegría y la honestidad se queden contigo.
Yo, estoy bien. No puedo negarte que adaptarme a este nuevo ritmo de vida ha sido complejo. Aunque lo más difícil ha sido acostumbrarme a no tener tiempo, a hacer las cosas a medias, con miles de interrupciones, ahí voy, es mi reto, ser paciente. Inhalo y exhalo mientras sigo creando y haciendo, aunque a veces solo sea en la imaginación. Ya vendrá el tiempo, porque si algo he aprendido requete bien ha sido que cada cosa llega en su momento. Ahora ya casi llega el tiempo de que camines y agarrense.



 

De madres y desmadres Template by Ipietoon Blogger Template | Gift Idea